EDITORIAL

El Cesar es mucho más que Valledupar

La Corte Constitucional una vez más nos volvió a recordar el espíritu de la constitución de 1991. Esta, una de la constituciones más liberales e incluyentes que hemos tenido en nuestros 200 y más años de historia republicana, protege la diversidad cultural, étnica y hasta sexual de los colombianos. En ese orden de ideas, la […]

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La Corte Constitucional una vez más nos volvió a recordar el espíritu de la constitución de 1991. Esta, una de la constituciones más liberales e incluyentes que hemos tenido en nuestros 200 y más años de historia republicana, protege la diversidad cultural, étnica y hasta sexual de los colombianos. En ese orden de ideas, la sentencia que deroga la obligatoriedad de la Cátedra de la Cultura Vallenata en todo el Cesar lo que hizo fue recordarnos que la Constitución Política defiende y protege todas las expresiones culturales del país. Así como se derogó que Colombia estuviese consagrada al Sagrado Corazón de Jesús, y se declaró que es un estado Laico, así mismo hay que proteger y defender que en Tamalameque se sientan más identificados con la tambora y que en Aguachica y sus municipios vecinos más al sur, en realidad tengan una cultura más cercana a los Andes que al Caribe.

Desde que se constituyó el Departamento del Cesar, y se fundó el Festival Vallenato en 1968, Valledupar como capital ha marcado la pauta en prácticamente todo lo cultural, económico y social en su area alrededor. Eso es lo que las capitales hacen, controlan sus territorios aledaños. Pero lo que se ha logrado muy exitosamente es imponerle al resto del departamento la cultura Vallenata. Unos pueblos que en realidad son más santandereanos que caribeños- San Martín, San Alberto, Aguachica, Pailitas, Gonzalez, Pelaya, etc-, se nos adjuntaron para lograr la población necesaria para poder ser Departamentos e independizarnos del Magdalena. Pero por que acepten todas las decisiones políticas y de inversión por parte de Valledupar, debemos pretender que vayan a aceptar como propia la cultura vallenata. Y además obligatoriamente. Lo que hoy se llama “Cultura Vallenata”, es un conjunto de tradiciones, formas artísticas y musicales y que nos relaciona más con el sur de La Guajira, que con Aguachica. Aunque con el pasar del tiempo, los Urumiteros y Villanueveros griten a voz en cuello que son guajiros, tienen más en común con los vallenatos que con los riohacheros. Lo mismo sucede con los aguachiquenses, quienes siempre tendrán más en común con Bucaramanga que con Valledupar. Así se sientan costeños.


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