Un municipio a la deriva. Así se percibe a Curumaní, situado en el centro del Cesar, desde el pasado mes de julio cuando la Fiscalía 56 Delegada ante el Tribunal Superior de Bogotá emitió orden de captura, sin beneficio de excarcelación, contra el alcalde de esa población, Henry Chacón, por ser presunto determinador de los delitos de homicidio en persona protegida y concierto para delinquir agravado en la modalidad de conformación de grupos paramilitares. Es un tema delicado para el Alcalde elegido popularmente en 2011 con 5.624 votos, en representación del Partido de la U, pero aún más delicada para la comunidad, integrada por más de 42 mil habitantes, que perciben un municipio sin timonel.
La Administración Municipal lleva más de dos meses en una interinidad que tiene preocupados a los pobladores, más cuando hay un Plan de Desarrollo en ejecución, al que se le agotan los días. La situación en la Alcaldía de Curumaní no ha sido fácil porque al conocerse la noticia de la orden de captura contra su Alcalde, trascendió que éste había pedido una licencia para atender su problema jurídico y encargó a uno de sus secretarios, aun cuando el Tribunal de Bogotá pidió expresamente al gobernador Luis Alberto Monsalvo nombrar un alcalde encargado, mientras el Partido por el que fue elegido enviaba la terna respectiva.
Este tema se ha ido dilatando y ya casi nadie se acuerda que Curumaní sigue a la deriva. Fuentes oficiales de la Gobernación del Cesar informaron a finales del mes de agosto que han pedido al Partido de la U la terna, pero ésta nada que llega. ¿Será que existen intereses desde el mismo Partido en dilatar, o de la Gobernación en no asumir su responsabilidad, o del mismo alcalde Chacón, que entre otras cosas está prófugo, en seguir mandando tras bambalinas?
