Los cortes continuos del servicio en distintos barrios de Valledupar, y especialmente en las poblaciones del Cesar donde el servicio es intermitente, la tardía respuesta a los llamados de la comunidad cuando se presentan daños en las redes y transformadores, la mala atención en la línea 115, y la mala educación de los operarios con el usuario, son las perlas que tejen el collar de irregularidades con la prestación del servicio de energía.
A estas situaciones se suma el riesgo que corren los habitantes del barrio Populandia de Valledupar, donde habita una comunidad numerosa, debido a la forma cómo instalaron los medidos de las viviendas de este sector.
Hoy estos medidores están a la intemperie, con cables sueltos, sin ningún tipo de seguridad, poniendo en peligro la vida de los vecinos.
