EDITORIAL

Congresistas del Cesar y la Guajira, a trabajar unidos

La próxima semana se instalan unas nuevas sesiones del Congreso de la República. Se inicia la legislatura con la que arranca, prácticamente, el tercer año del Gobierno de Juan Manuel Santos Calderón.

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La próxima semana se instalan unas nuevas sesiones del Congreso de la República. Se inicia la legislatura con la que arranca, prácticamente, el tercer año del Gobierno de Juan Manuel Santos Calderón. Por los hechos por todos conocidos, que rodearon la fracasada reforma judicial, arrancan mal las relaciones entre el ejecutivo y el legislativo, y la percepción de las dos frente a la opinión nacional, en esta etapa de la presente administración.
En efecto, la mayor parte de los costos políticos los ha asumido el legislativo, que ya cargaba con un alto desprestigio debido a razones históricas, pero también a serios problemas éticos y a la falta de compromiso con los verdaderos intereses y problemas del país.
Sin embargo, el gobierno y el país, en general, saben que ese es el Congreso que tenemos y con el que hay que trabajar, a menos que prosperen los intentos de revocatoria de los cuales se viene hablando; pero, en términos prácticos, esa es una posibilidad bien lejana.
En ese orden de ideas, lo primero que hay que pedirle a los “señores padres de la patria”, es sindéresis a la hora de iniciar esta legislatura, responsabilidad con los problemas más del país y dejar de lado las intenciones de legislar de manera amañada y personalista, cuando cada vez aumentan los ojos que observan con cuidado, escudriñan y están atentos a lo que sucede en esa rama del poder público: el legislativo.
Para el gobierno del Presidente Santos, la legislatura que se inicia no será nada fácil comparada con las anteriores. Ya no es monolítica la famosa Unidad Nacional, la división entre el Uribismo puro y el Santismo es bien grande, como lo demostró el acto realizado en el Club El Nogal, en Bogotá, en homenaje al ex ministro Fernando Londoño Hoyos.
En nuestro modesto criterio, el mejor camino para el Presidente Santos y su equipo de gobierno es hacer un ajuste en su gabinete, mirando las regiones, teniendo en cuentas nuevos liderazgos de la provincia y – en ese orden de ideas-, cambiar a tantos ministros oriundos de Bogotá por gente de la provincia que la hay y muy buena e incontaminada, para volver a replantear las relaciones entre el gobierno nacional y las distintas regiones del país.
Como costeños, como ciudadanos de la Costa Atlántica, debemos decirlo: esperábamos más del Gobierno del Presidente Santos para esta región del país. Tenemos los más altos índices de pobreza y marginalidad del país, sólo comparables con lo de la Costa Pacífica, tenemos un gran retraso en materia de vías, infraestructura, puertos y aeropuertos, etc, que ameritan que el gobierno nos trate de mejor manera. No es un tema de privilegios, sino un tema de equidad inter-regional, como tantas veces lo hemos advertido en estas páginas.
Y las comparaciones son odiosas, pero a veces hay que hacerlas. Hoy añoramos el famoso “bloque costeño”, que en anteriores gobiernos lograba nombramientos para nuestros coterráneos y el compromiso del gobierno central con obras y proyectos en beneficio de esta zona del país. Hoy, curiosamente, vemos a la Costa disminuida, solo tenemos un Ministro de nuestra región y no vemos un bloque unido de los gobernadores y alcaldes de las capitales para pedir, sí, pedir, de manera clara y transparente, para la gente más necesitada de nuestra región.
De la misma manera, compartimos la necesidad de unir en bloque a los parlamentarios costeños, para comenzar a los del Cesar y la Guajira, para trabajar de manera unida por estos dos departamentos, que tienen tantas necesidades sociales y económicas y que esperan que les quede algo, algo, del gobierno de la “prosperidad democrática”.
Apoyamos la iniciativa de las directivas de la emisora Maravilla Stereo de Valledupar, con su director Carlos Quintero Romero, para hacer la gestión necesaria con el fin de lograr este noble propósito, de conformar un frente común entre los líderes parlamentarios de los dos departamentos para unos propósitos y proyectos comunes: la Universidad Nacional sede Caribe, ubicada en el Cesar, la terminación de la vía Valledupar- San Juan del Cesar, y la Ruta del Sol que incluya el trayecto Valledupar-Bosconia, entre otros proyectos. Ese el momento oportuno para conformar ese bloque y comenzar a trabajar de manera conjunta por estos dos departamentos hermanos.

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