Esto se calienta: a 40 días de elecciones un gran competidor parece salir del ruedo. Precisamente aquel que se proyectaba más amigo del Gobierno Nacional, cuyo partido, el liberal, es principal aliado de la llamada “Unidad Nacional”.
Más que afín de sus políticas, de la paz, temas que no interesan a los políticos del departamento, venía fungiendo como el más privilegiado en puestos y asignaciones presupuestales directas, práctica denunciada por el ex presidente Uribe como “un trueque criminal”.
El listado de esos gajes es de fácil consulta, disponible en google y en redes sociales. Iniciaba su campaña con decisión, con despliegue publicitario -¿no hay un límite para los gastos electorales?- y había logrado consolidar su liderazgo dentro del Partido y el afecto de su jefe, Simón Gaviria.
