Cuando ya estamos próximos a concluir el año 2010, es costumbre, como todos los años, comenzar a hacer los balances sobre las condiciones de la economía colombiana y las perspectivas económicas para 2011.
En primer lugar, vamos a referirnos a las características en las cuales se movió la economía en 2010, para luego hacer una revisión de los principales pronósticos para 2011, teniendo en cuenta lo que está sucediendo en la economía mundial y lo que se espera para la economía colombiana en los próximos meses.
2010 fue un año económico aceptable para Colombia, por lo menos en el comportamiento de los primeros once meses del año, ya que el duro invierno que se ha intensificado en noviembre y diciembre puede cambiar, en varios aspectos, el balance de ese año y afectar el comportamiento de muchas variables para 2011.
En efecto, el año que está por terminar podría cerrar con una tasa de crecimiento del Producto Interno Bruto cercana al 4,5 o al 5 por ciento, que es una buena cifra para la tradición histórica de nuestro país; a comienzos de año la mayoría de las firmas analistas tenían un pronóstico de 2,5 por ciento de crecimiento, luego la diferencia es muy positiva.
No obstante ese buen comportamiento en su crecimiento, la tasa de desempleo se mantiene por encima del 11 por ciento, según la última cifra, a octubre, que acaba de revelar el Departamento Administrativo Nacional de Estadísticas (Dane). Colombia sigue presentando una alta tasa de desempleo estructural y su reducción es una de las principales metas del gobierno de Juan Manuel Santos, como lo ha reiterado el propio presidente y su Ministro de Hacienda, Juan Carlos Echeverri, con motivo de la presentación de las bases del próximo Plan Nacional de Desarrollo, Prosperidad Para todos, que busca estimular de manera particular a una serie de sectores líderes, denominados las locomotoras en el argot de la nueva administración; esos sectores son: la minería, el sector agropecuario, infraestructura, la vivienda y el área de ciencia y tecnología, que es común a todos.
En materia de inflación, también son favorables las cifras y el Gerente del Banco de la República, José Darío Uribe, considera bastante probable que se logre la meta fijada para este año aproximada a un rango entre el 2,5 y el 3 por ciento. No obstante lo anterior, el tema del invierno podría afectar la producción y distribución de alimentos y por esta vía la inflación, al finalizar 2010, podría ser un poco mayor. Del dato de inflación dependerá, en buena parte, la discusión del salario mínimo legal que se inicia esta semana en Bogotá.Para el próximo año se espera una tasa de inflación que estaría entre el 3 y el 4 por ciento.
Para el próximo año, la mayoría de los centros de análisis económico y analistas independientes coinciden en señalar que la economía colombiana presentará unas condiciones muy similares a las vividas en 2010; la mayoría de los pronósticos son positivos, a pesar de la difícil coyuntura de la economía internacional, en particular Europa los Estados Unidos. Se habla de una meta de crecimiento entre el 4 y el 5 por ciento. Esta cifra podría variar dependiendo de los costos de los daños que ha generado el invierno, tanto al sector privado como a la infraestructura del país, cuyo arreglo que condicionará las finanzas públicas del país el próximo año.
En materia de desempleo, a pesar de los anuncios del gobierno, que se muestra partidario de una serie de políticas de corte intervencionistas, las cifras de los principales centros de análisis estiman que esta variable estará entre el 10 y el 12 por ciento. Este sigue siendo uno de los principales retos económicos del país y es posible que sea necesario volver a pensar en reformas de carácter legal, con el fin de estimular la generación de nuevos puestos de trabajo.
El gran interrogante de la economía colombiana para 2011 seguirá siendo el tema de la tasa de cambio, es decir la relación entre la moneda nacional y el dólar americano. La revaluación fue la situación predominante en 2010 y se espera también para el próximo año una dólar débil o visto de otra manera un peso fortalecido, como consecuencia del aumento de las exportaciones mineras y del ingreso de altos flujos de inversión extranjera, por lo atractiva que sigue siendo la economía colombiana, a pesar de no tener el grado de inversión. Ese auge minero beneficiará de alguna manera a departamentos productores de carbón, como es el caso del Cesar.
En general, son optimistas los pronósticos de los principales centros de análisis económico del país, como son Anif y Fedesarrollo, a pesar de la compleja y difícil coyuntura económica internacional y problemas coyunturales como el invierno que, insistimos, tendrá un alto costo para la economía colombiana y que obligará, tarde que temprano, a tener que acudir a un mayor endeudamiento externo con el fin de financiar los costos de los daños por ese fenómeno climático. No obstante lo anterior, hay margen para ser optimistas sobre 2011.
A revisar las perspectivas económicas
Cuando ya estamos próximos a concluir el año 2010, es costumbre, como todos los años, comenzar a hacer los balances sobre las condiciones de la economía colombiana y las perspectivas económicas para 2011. En primer lugar, vamos a referirnos a las características en las cuales se movió la economía en 2010, para luego hacer una […]
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