COLUMNA

William Socarrás Cabello

Su herramienta fundamental era la imaginación que lo hizo abandonar los estudios de arquitectura porque sabía que ella era suficiente para afrontar los retos de la vida.

canal de WhatsApp

La muerte es un hecho para el que nunca estamos preparados, pero, aunque es un trance doloroso, es más dura la ausencia del que nos abandona, el vacío que deja un hombre bueno como William Socarrás que adornó su vida con un incansable trajinar. 

Su herramienta fundamental era la imaginación que lo hizo abandonar los estudios de arquitectura porque sabía que ella era suficiente para afrontar los retos de la vida.

La mejor virtud de William era su generosidad que desplegaba como algo natural de su espíritu, sin afectaciones ni compromisos. 

Sigue leyendo

Crea tu cuenta para leer el artículo completo

Desbloquea el resto de la historia e inicia sesión para seguir leyendo sin interrupciones.

TE PUEDE INTERESAR