El 2022 inició con fuerte turbulencia e incertidumbre económica mundial, Estados Unidos cerró el 2021 con inflación del 7%, el dólar en el país, en lo corrido de enero, oscila en promedio$3.980, impactando el poder adquisitivo de los colombianos.
El panorama geopolítico pone de presente el pulso entre Estados Unidos, China y Rusia, en medio de la vigencia de la pandemia propuesta por el coronavirus, que aun genera una conflagración global con enorme capacidad destructiva en la destrucción de riqueza, de industrias, de medianos y pequeños negocios.
Winston Churchill sentenció: “el político se convierte en estadista cuando comienza a pensar en las próximas generaciones y no en las próximas elecciones”. Esa premisa atina perfectamente en la clase política colombiana, sobre todo, en la constancia de pensar en las siguientes elecciones, rehusandose a la construcción de procesos de largo plazo.




