El editorial del diario EL PILÓN (07/01/2026) registra las inquietudes planteadas por el abogado Iván Morón Cuello acerca del gentilicio de Valledupar, que si es valduparense o vallenato. He aquí mis acotaciones.
En la fecha en que el gobierno de España reconoció la fundación y el nombre de Valle de Upar, el gentilicio oficial es valduparense. Asimismo, el idioma español reconoce un gran número de gentilicios particulares, puesto que, además de los fundamentos lingüísticos, son igualmente válidos para determinar un gentilicio aquellos relacionados con la cultura, la historia, la tradición y el uso. De manera oficial, el nuestro es
valduparense, pero también es válido el gentilicio vallenato, que es una voz eufónica, mágica y musical, y el significado es originario de ‘el valle’.
Para los nativos del departamento del Magdalena, es magdalenense. Y es factible suponer que el gentilicio para Santa Marta fuera santamartense; pero el encanto del Caribe para la música de las palabras prefirió cambiarlo por un sonoro vocablo, samario. Esta palabra también corresponde al nombre de un elemento químico, descubierto en 1879 por el francés Paul Emile Lecoq, a partir del mineral ‘samarskita’ (en honor a Vasili Samarski, funcionario minero ruso que apoyó la investigación).
Para los nacidos en el departamento del Huila el gentilicio oficial es huilense, pero también son orgullosos de llamarse opitas; que proviene de la expresión indígena opa; usada por los antiguos pobladores como saludo cariñoso de hermandad y arraigo cultural; y pasó a convertirse en apelativo, que define la identidad y tradiciones de los huilenses.
El pueblo siempre ha estado orgulloso del gentilicio vallenato. Lo que no les gustaba a nuestros abuelos era la burla, proveniente de otras regiones, que lo asociaban con ‘hijos de ballenas’ (ballenatos) por la enfermedad del carate o jobero (transmitido por el mosquito jején), cuyas características eran manchas en la piel, con constante defoliación de la epidermis, semejante a escamas de peces. Afortunada fue la presencia de un eminente médico vallenato, Leonardo Maya Brugés, quien se interesó por estudiar y erradicar esta enfermedad tropical, que se manifestaba también en manchas en la piel, de color blancuzco, rojizo o azul oscuro.
En suma, el gentilicio vallenato proviene de la música que nos identifica. Que no es solo de Valledupar, sino de todo el Valle de Upar, que comprendía Villanueva, La Jagua, San Juan, Fonseca, Barrancas, Urumita, La Paz, San Diego, Codazzi, El Copey… El juglar de Fonseca, Luis Enrique Martínez, se proclamó el “Pollo vallenato”. Pero a raíz de la creación del Festival, Valledupar se transformó en la Capital Mundial del Vallenato y en el templo de la consagración de los reyes del acordeón. Es de reconocimiento histórico que la mayoría de los grandes acordeoneros, compositores y cantantes de vallenato son guajiros. Con la creación de los departamentos de La Guajira y el Cesar, cada artista se identifica y define según la región de donde procede: Carlos Huertas es el “Cantor de Fonseca”, Calixto Ochoa el “Cantor de Valencia”… En estos tiempos, el juglar Luis Enrique Martínez se proclamaría el “Pollo fonsequero”.
Por José Atuesta Mindiola





