Esta semana se posesionó el doctor Hernán Penagos como nuevo registrador nacional. Tengo el mejor concepto de él como abogado con varias maestrías en derecho constitucional y administrativo, profesor universitario, exmagistrado y, por supuesto, conocedor como pocos del sistema electoral colombiano. Más allá de sus méritos profesionales y académicos, el doctor Penagos es una persona de carácter, con criterio y, lo más importante, independiente y honorable.
Su escogencia fue un acierto de los presidentes de las altas cortes, como lo fue también el haber impedido que esa importante entidad, garante de la democracia, siguiera capturada por el actual Registrador en cabeza de alguno de los candidatos que puso a competir en el proceso de elección, sobre el que ejerció intenso ‘lobby’ para que alguno de sus amigotes llegara al cargo.
Dicho lo anterior, ha llegado la oportunidad para promover una profunda reforma del sistema electoral colombiano. Observo que comenzando por el propio gobierno, y también por los parlamentarios de todas las corrientes políticas, esa urgente reforma pudiera abrirse paso.




