Es procedente estudiar la propuesta del presidente Gustavo Petro para avanzar en el proceso de transición energética en Colombia.
Cada vez hay mayor preocupación por los estragos evidentes del cambio climático. Las actividades del hombre generan concentraciones de Gases de Efecto Invernadero (GEI) en la atmósfera que llevan al calentamiento del planeta, a la afectación de los ecosistemas naturales, tanto terrestres como marinos, y a la misma humanidad.
La Convención Marco de Cambio Climático de la ONU y el Acuerdo de París plantean la necesidad de reducir en 20% las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) para el 2030, y el compromiso de lograr la neutralidad de carbono en el 2050. Además, la Ley 2099 respalda la posición en la estructura energética del país. Se deben impulsar actividades y normas eficaces, con la cooperación internacional necesaria, para lograr resultados. Debemos construir un esfuerzo efectivo y con resultados.




