El Director de la Policía dijo que en Los Pozos no hubo un “cerco humanitario” sino un secuestro. Agregó que el MinInterior había sido “constreñido” y obligado a eliminar la palabra secuestro del documento que negociaban porque de otra manera no entregaban a los secuestrados. Y remató con que “prácticamente el señor MinInterior se canjeó por los policías”.
Salieron presurosos a desmentirlo. Prada dijo que nunca había sido “canjeado”. El MinDefensa afirmó que el General “está confundido”. Petro sostuvo que él había dado la orden de “no matar a la población civil”.
Conclusiones: Sanabria tiene los días contados. No le perdonarán haber contado la verdad de lo que ocurrió con la “guardia campesina” y haber dejado al Gobierno en evidencia.
Las petroleras y mineras están en alerta máxima y, muchas, saliendo del país. A todos los problemas fiscales, de seguridad jurídica, de presión de las comunidades, ahora suman saber que la Fuerza Pública no los va a proteger.




