Empieza ya a destaparse en Medellín lo que seguramente ocurrió también en muchas alcaldías y gobernaciones. Por eso es necesario aplaudir el esfuerzo y la decisión de Fico Gutiérrez de investigar y denunciar más de 500 casos de irregularidades y hallazgos vinculados a temas de corrupción encontradas en la administración del alcalde Quintero y ponerlas en conocimiento de las autoridades competentes.
Mucho ya se había advertido sobre el caso de las Empresas Varias con el manejo de las basuras, también en la Empresa de Desarrollo Urbano, en Metroplús y en el programa de computadores para el futuro, donde presuntamente se robaron miles de millones de pesos. Con el famoso Presupuesto Participativo (PP) ya se tienen evidencias del favorecimiento en la contratación a 18 corporaciones con las que era perentorio contratar hasta montos “menores” por debajo de 25.000 millones (¿qué tal?).
Pero lo más delicado está por conocerse y es lo ocurrido en EPM y sus filiales, en particular Afinia, que opera la distribución de energía en la costa Caribe y donde los recursos hoy en investigación ascienden a más de 1,8 billones de pesos.




