Por: Óscar Ariza Daza
Ha pasado mucho tiempo y aún el Sistema estratégico de transporte público para Valledupar no arranca, se hacen anuncios, pero no se ve avance alguno, lo que agudiza la crisis de movilidad. Es vergonzoso ver cómo los ciudadanos se exponen a peligros y sufrimientos desde condiciones de transporte indignas, metidos en buses y busetas en precario estado, sometidos al hacinamiento y a las constantes fallas mecánicas de estos automotores.
La gente no tiene en qué transportarse y aun así, el gobierno municipal, apelando a una fallida medida de seguridad, viene prohibiendo el parrillero hombre para las motos, como si hubiese otras alternativas distintas a las moto taxis, para poder movilizarse en la ciudad, lo que da la sensación de que sus gobernantes no piensan en el ciudadano de a pie que necesita moverse, pues en lugar de facilitar su desplazamiento, se le generan dificultades como la ineficaz medida anteriormente mencionada.




