Yo que viví en carne propia la verdadera ausencia sentimental de Rafa Manjarrez, por muchos años en Bogotá y tengo además tantos amigos en el interior del País que añoran disfrutar de un festival vallenato, tal vez por eso se me ha vuelto costumbre escribir por este medio unas recomendaciones para nuestros primíparos visitantes y como sé que muchos de mis lectores no se quieren perder, a finales de abril, la versión 56 del Festival de la Leyenda Vallenata, en homenaje al juglar Luis Enrique Martínez, inicio con esta entrega una guía sobre qué hacer y no hacer durante tres o cuatro días de festival.
Si los recursos económicos no son tan generosos y no encuentra tiquetes aéreos que se ajusten al presupuesto, no dude en viajar por Santa Marta o Barranquilla y aproveche las 3 o 4 horas en transporte terrestre para relajarse, al final viene es a parrandear ¿o no?
Una manera de solucionar el problema de alojamiento si ya no se consigue un buen hotel, es recurriendo a poblaciones cercanas, como La Paz, San Diego, Manaure y demás, también hay muchos apartamentos privados disponibles por plataformas y redes sociales o en últimas la llamada a un amigo.




