Hoy quiero dedicar estas líneas a un hombre talentoso, un ser humano excepcional que ha sabido luchar para ganarse los espacios que hoy disfruta, y lo hago porque siento que, en medio de tantas diferencias, de tanta maldad y de tanta envidia que pulula en nuestro entorno, es sano sacar del corazón las cosas buenas que uno tiene y brindarlas de la mejor forma.
Silvestre Dangond es un joven sagaz que se propuso servir y lo logró. Un compositor, músico y cantante de la música vallenata, que ha demostrado con creces sus condiciones.
Su canto lo ha llevado a ocupar primeros lugares en esos espacios, muy luchados, del folclor de nuestra región. Pero ha trascendido y en escenarios internacionales también su nombre se ha escrito con letras doradas.




