A propósito del informe de la Contraloría General de la República (CGR) sobre las obras inconclusas y elefantes blancos que hay en Colombia, escribí al respecto en agosto del año pasado refiriéndome a otro informe similar. Se denuncia y no pasa nada.
Nadie desata el contubernio de los contratistas ladrones, gobernantes corruptos, políticos insensibles, dirigentes ineptos y la gente conforme sin decir nada para que no se roben los recursos públicos.
Para buscar la forma de corregir todo ese desgreño de plata, la Ley 2020 le asignó a la CGR la competencia de llevar el Registro Nacional de Obras Civiles Inconclusas, en la Dirección de Información, Análisis y Reacción Inmediata (DIARI), con base en la información que deben reportar todas las entidades públicas sobre las obras civiles que tengan a cargo.




