Mientras la gente del mundo está hablando de inclusión, en Valledupar, la secretaría de educación, excluye y deja a la deriva a 19 niños sordos del municipio por falta de la implementación de una resolución que legalice las recomendaciones del Instituto Nacional de Sordos (Insor) para su escolaridad en la primaria.
Para la justicia divina esto es un pecado mortal, pero para la terrenal debería tener la protección de todos los organismos defensores de la niñez y de los estudiantes con discapacidad.
Es decir, a partir de hoy en Valledupar hay 19 niños sordos que no podrán lograr la escolaridad, porque la secretaría no ha reglamentado el trámite.




