La frase con la que se titula esta columna periodística estamos convencidos que ustedes la habrán oído, expresado detalladamente, pero no la han analizado: Se creció el enano o se nos creció el enano; igual, a mi padre se la escuchaba con frecuencia, lo recuerdo mucho; también, las situaciones a que él se refería y finalmente me decía: ” A los problemas no se les presta atención oportuna”; por eso no solucionarlos a tiempo y postergarlos será más difícil ponerles fin. Agregando mi progenitor: “A problema presentado, problema solucionado a la mayor brevedad”.
Manifestamos que la impunidad, la injusticia, la ilegalidad que crece, educación precaria y el mal ejemplo que se traslada, nos tienen en estas situaciones de nunca acabar que actualmente son el pan de cada día, no solucionándolos a tiempo.
Hace años a un gobernador, ante la solicitud insistente de la comunidad que les solucionara un caso bastante delicado por cierto, los habitantes pedían así de sencillo una mesa redonda con el mandatario seccional y unos secretarios de despacho para tratar el tema, el gobernante desesperado se dirigió a su gabinete así: “Cuál es el caso de la mesa redonda que piden, mandemos a hacer una y se las damos y nos quitamos esa gente y ese problema de una vez”. No menciono el departamento, pero sucedió.




