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¿Revanchismo de las altas Cortes?

La rebeldía contra la justicia no viene de la corrupción del sentido jurídico; al contrario, arranca de su exaltación.

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La rebeldía contra la justicia no viene de la corrupción del sentido jurídico; al contrario, arranca de su exaltación: Ángel Ganivet, escritor y diplomático español, quien se sumerge en su propia reflexión para reprochar la corrupción de los fallos judiciales cuando tienen más tinte político que jurídico, sin mencionar el brillo del metal que deslumbra en un mundo conducido por la mentalidad del dinero, porque una cosa es ser tentado y otra caer en la tentación.

No es casualidad que las llamadas altas Cortes hayan tumbado la emergencia económica impidiendo llevarle agua potable a La Guajira, reversado la reforma tributaria y la reforma a la Salud, revertido la ley de financiamiento, dilatado la reforma pensional, suspendido el salario mínimo vital y anulado el decreto que refrenda la Línea Negra, salvaguarda ambiental, cultural y ancestral del territorio sagrado de pagamento arhuaco, kogui, wiwa y kankuamo.

La decisión del Consejo de Estado afecta el ecosistema de la Sierra Nevada, considerado el corazón del mundo, rompe el equilibrio ambiental e impacta negativamente acuerdos con fuerza de ley encaminados a reforestar un promedio de 100 mil hectáreas de bosque por generación natural a 2065, macizo montañoso que sufre los embates del deshielo, la minería ilegal y la deforestación que seca ríos sin dejar huellas de vestigios de vida. 

La revancha es más dulce que la vida misma, dice el fatuo, sentencia el poeta satírico romano Juvenal, el más influyente de su época. Revanchismo que puede estar ligado a los sucesos de la toma del Palacio de Justicia en 1985 por parte del M-19, grupo guerrillero en el que militó el hoy presidente de Colombia, Gustavo Petro, episodio que acabó con lo más granado de la justicia colombiana.

Cuando los valores se invierten, la sociedad se envilece; reflejo de una época marcada por la degradación del tejido social, una sociedad enferma, en decadencia, donde el valor más preciado, que es el de la vida, es el más hollado.

Ese contexto de languidez moral y ética retrata el comportamiento humano, en detrimento de la dinámica empresarial, institucional y de asociaciones público-privadas APP, un mecanismo que permite vincular al sector privado para proveer bienes y servicios públicos asociados a una infraestructura.

El derecho es interpretación de la ley con una alta carga de intereses, pero “el corazón nunca es neutral”, asiente Anthony Shaftesbury, sin desmeritar el rigor jurídico cuando se obra con apego a las leyes y a la Constitución, y aclarar que toda ideología relativiza los fallos judiciales, más cuando la suspicacia política pone en duda decisiones circunscritas a la normativa jurisprudencial.

En materia de salud, por citar un ejemplo, el colapso de la Nueva EPS es antiguo y estructural, deuda que asciende a $21 billones, con el agravante de arrastrar 500 mil tutelas; emergencia humanitaria que se refleja en falta de entrega de medicamentos y suspensión o falta de tratamientos y procedimientos vitales para pacientes con patologías graves o de base, tales como diabetes, VIH, cáncer, hipertensión y enfermedades huérfanas.

En río revuelto, ganancia de pescadores, y después de la tempestad viene la calma, porque una muerte es una tragedia, decía Stalin, y si ocurre prematuramente, el impacto es mayor, pero lo miserable es que se capitalice el dolor ajeno con fines políticos, para verter el agua sucia a un gobierno que heredó el descalabro financiero de las EPS.

Por Miguel Aroca

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