“En teoría, todo el mundo comprende la necesidad del cambio, pero en el nivel cotidiano, el ser humano es hijo de la costumbre. Demasiada innovación resulta traumática y conducirá a la rebelión. Si usted es nuevo en una posesión de poder, o un tercero que intenta construir una base de poder, haga alarde de respetar la forma tradicional de hacer las cosas. Si se impone un cambio necesario, hágalo aparecer como una leve modificación positiva del pasado”, con esta afirmación el afamado escritor Robert Greene, inicia la introducción de la Ley 45 de su libro ‘Las 48 leyes del poder’.
Con “una leve modificación positiva del pasado” se asimila la contrarreforma a la propuesta de Reforma al Sistema de Salud, presentada por los partidos Conservador, Liberal y de La U. Los representantes de cada uno de los partidos coincidieron en afirmar: “el sistema de salud requiere cambios estructurales para garantizar el derecho fundamental de los colombianos a la salud y con el compromiso de construir sobre lo construido mediante el debate”
En la interpretación de la Ley 45, Robert Greene resalta que “el hombre que inicia reformas muy profundas con frecuencia se convierte en el chivo expiatorio de cualquier tipo de insatisfacción. Y, con el tiempo, la reacción a su reforma puede terminar significando su perdición. Porque el cambio es algo muy perturbador para el animal humano, aun cuando sea beneficioso”




