Por: Luis Napoleón de Armas P.
Por estos días he escuchado, de boca del alcalde Fredys Socarrás, el anuncio de tres proyectos muy importantes para Valledupar que no han tenido el suficiente eco en los medios. El primero se refiere a la movilidad y es la circunvalación oriental que bordeando la margen izquierda del río Guatapurí iría hasta el la terminal de pasajeros. Sería una doble calzada que haría parte del anillo vial, de gran agilidad para el tránsito interno y para completar el tránsito que se daría entre La Guajira y el Cesar, vía Hurtado San Juan. Por supuesto, esta vía podría convertirse, además, en una región turística cuyo espejo sería el mismo Guatapurí que deberá ser ornamentado y canalizado.
Esta vía, además, permitiría que la carrera cuarta sea de una sola vía pero que, complementariamente, debería ser bien definida con sus andenes y zonas de retiro; esta es una forma de darle atractivo urbanístico y social a ésta, signada por algunos estigmas conocidos por todos. El segundo proyecto alude a la eliminación de la poza de oxidación de Tarullal que permitirá convertir la zona en un gran centro ecológico y turístico donde sean posibles la pesca y el cabotaje, que tiene, también, un impacto sanitario positivo.La socialización de esta parte de la ciudad, sería la primera impresión que obtengan quienes ingresen a Valledupar, desde La Guajira y el oriente colombiano.




