Por Luis Elquis Díaz
En Colombia la tradición Bipartidista sufrió fracturas irremediables, en la mayoría de las veces por disputas al interior de los partidos.
La gestación de nuevos partidos políticos afloraba como inestimable alternativa de la fractura bipartidista, sin embargo, su concepción abanderó caudillismos aprovechando circunstancias coyunturales; llevando al país a perder de vista el desarrollo cualitativo, el crecimiento económico y la madurez político democrática.




