Por Gustavo Cotes Medina
Colombia, como todos sabemos, es un país con una de las peores distribuciones del ingreso en América Latina y, su vez, se caracteriza por ser la Región más desigual del mundo. Sin embargo, se presentan algunos avances en los dos últimos años que muestran tendencias favorables de la inequidad y, además, la proporción de personas de bajos ingresos sigue disminuyendo. Queda la impresión que las cosas están mejorando.
Estas mejoras se hacen extensivas para otros países de la Región especialmente por los precios de exportación de las materias primas y el dinamismo del sector privado, lo cual se traduce en más oportunidades de empleo y en una pobreza que ha caído al punto más bajo de la historia, que aún puede mejorar con los subsidios para los adultos mayores y los programas de vivienda gratis que ya empiezan a entregarse.




