Buscar la gobernabilidad precisa de audacia y determinación. Es natural que las apuestas cambien sobre la marcha, cuando los resultados esperados brillan por su ausencia. Los movimientos en los ministerios, evidencian a un presidente buscando la forma de cumplir con su promesa de gobierno.
Como muchos, deseo que Gustavo Petro sea la realidad de cambio que tanto soñamos en Colombia, una nación que teniendo todo para brillar, sigue contaminada por la violencia, la corrupción y la desigualdad.
Colosal, es la palabra con la que más cómodo me siento, al describir el propósito de transformación que mueve a nuestro presidente. Y es que hablamos de una inversión durante este cuatrienio de 1.148.8 billones de pesos, monto necesario para cumplir con los escenarios macroeconómicos y fiscales propuestos en su Plan Nacional de Desarrollo.




