Cada quien tiene en la vida su cuarto de hora que lo motiva, que lo entusiasma a ser constante. En la voz de Silvestre Dangond con letra de ‘Yeyo’ Núñez es una frase comunicativa. Por un canto vallenato reciente tiene validez para un oficio, profesión o entretención como el periodismo y la comunicación en general. Posiblemente sean los mismos quince minutos de fama a la que todos tenemos derecho, tanto en ejercicio de nuestro oficio, como en la vida misma.
Para los locutores de ayer y de hoy, el ángel Gabriel anunció a María, sigue siendo el ejemplo a seguir mientras el periodista Juan Gossaín, asegura que los cuatro evangelistas, Juan, Lucas, Mateo y Marcos fueron los mejores reporteros de la historia. En la “Resurrección de Lázaro” sin adjetivos, sin admiraciones, ni exclamaciones, mejor dicho, un cuento, bien contado.
Por supuesto que los tiempos cambiaron, pero las noticias siguen siendo las mismas, ¿Acaso hay algo más noticioso que la resurrección de alguien? En nuestro caso, ciertos personajes reviven en cada campaña política, pero eso es otra historia. Hoy al menos vamos a recordar, aquellos que, en nuestro medio, abrieron el camino, algunos de enorme valor personal y profesional, otros con algo de suerte, porque entre otras cosas, la suerte anda siempre por ahí vestida de oportunidades. En Fonseca, en la cercana Guajira, hay un dicho conocido. La mala hora anda suelta, hay es que buscarla.




