COLUMNA

¿Paro armado?

Se supone que las armas deben estar en poder del estado, estas constituyen una herramienta de poder que si son utilizadas para causar daño o para desestabilizar una nación el resultado es predecible

canal de WhatsApp

Dice el argot popular que cuando los pájaros le tiran a las escopetas es porque todo está perdido, y pareciese que a raíz del humillante regalo que el autodenominado grupo narco paramilitar “Clan de golfo” le hizo a las madres en once departamentos del país, estuviésemos viviendo una época que creíamos superada, la incertidumbre de salir de nuestras casas o viajar por carretera por temor a caer en un “pesca milagrosa”, hoy ese miedo lo genera un grupo al margen de la ley que desplazó otra vez al estado y se apoderó de territorios que otrora habían sido liberados; el balance es penoso.

Según cifras del Ministerio de Defensa, las acciones perpetradas por estos delincuentes, arroja al menos siete muertos, más de 600 vehículos incinerados, escasez de alimentos, y otra serie de afectaciones que aún no se pueden cuantificar, porque el miedo y la zozobra que vivieron habitantes de los departamentos del Chocó, Córdoba y el bajo Antioquia, no podrán ser medidos, recordemos que estas zonas fueron las más golpeadas por el fenómeno paramilitar. 

Lo que resulta poderosamente indignante es que a pesar que el mismo gobierno y los organismos de inteligencia sabían con muchísima antelación sobre las intenciones de este grupo delincuencial, no se actuó con la debida diligencia no solo para evitar que ocurriera sino para proteger a la población civil que quedó una vez más atrapada en medio de una acción terrorista y demencial, escenas como la quema de un vehículo con su conductor adentro es algo que creíamos haber superado. 

Sigue leyendo

Crea tu cuenta para leer el artículo completo

Desbloquea el resto de la historia e inicia sesión para seguir leyendo sin interrupciones.

TE PUEDE INTERESAR