Por Leonardo José Maya
Los hombres no conquistamos a ninguna mujer. Sencillamente ellas se dejan conquistar o no se dejan. Deciden cuando acceden a nuestras pretensiones y hasta deciden el día, la hora, el momento y el modo, exactamente como hacen los conquistadores, pero su inteligencia superior nos hace creer que la hemos conquistado cuando la realidad es contraria. Esto lo aprendí un 12 de abril en Madrid, cinco años después de andar siguiendo tu rastro.




