Apenas asoman las primeras horas del año cuando en las redes, ahora todo es redes, ya nadie habla, aparecen las promesas a incumplir para este nuevo año. Dietas, deportes, aprender inglés, lectura, avanzar en tecnología y practicar algún arte, desde pintura, hasta viajar a lugares soñados. Nada va a pasar, excepto los nostálgicos recordar aquella canción del 73, palabras, palabras, palabras de Silvana Di Lorenzo, la argentina que siempre se sintió italiana por mil razones, desde pequeña vivió allá, hasta casi a los quince. La canción se volvió famosa, incluso décadas después sigue siendo material de humor para políticos en campaña. ¡Y este será un año de lecciones!
Olvide de dietas, esos kilos de más terminan por volverse atractivos y no el amargue de pesarse a cada rato con productos costosos y simples, luzca tranquila esas llanticas, eso de ser plana, es para los amantes de la geometría y en los colegios tampoco dan esa materia.
En cuanto al inglés usted nunca tendrá el tono perfecto, solo los auxiliares de equipajes aeroportuarios lo comprenderán aprendieron de igual manera, o más práctico, además ya existen traductores multi idiomas que descomplican la vaina, de manera que hable y escriba mejor español y encontrará para sorpresa suya que na sabe, ni siquiera la cuarta parte de su propio idioma.




