En febrero de 2013 titulé así una columna, cuando las negociaciones con las Farc sufrían su primer tropiezo por las declaraciones de Iván Márquez reclamando el derecho a capturar ¡prisioneros de guerra!
En 2015, para presionar al Gobierno asesinaron a 11 soldados y cometieron ¡64 atentados terroristas! en tres meses. Márquez afirmó entonces que “la guerrilla no ha sido derrotada y por eso los ataques persistirán hasta que firmemos la paz…”.
Hoy, en medio de las negociaciones, el ELN torpedea la mesa y traiciona la esperanza de los colombianos volviendo a la “lógica del terror” como estrategia de negociación, que ya utilizó en el pasado. En 2018, concluido un cese de hostilidades, cometió 33 actos terroristas en tres meses, en los que murieron siete soldados y seis policías, y al año siguiente 23 jóvenes murieron en la Escuela General Santander.




