Si usted quiere divertirse o llorar, cada semana tiene un motivo en este país. Escoger el tema dependerá de su forma de ser, incluso de lo que entienda por felicidad. Es un compromiso, según “Desiderata”, nacimos para ser felices, es comprensible según Stamateas, el autor de ‘Gente tóxica’, que existen personas así, muy tóxicas, como esquivarlas o apartarlas es nuestro reto.
Las semanas pasadas se hizo viral que los únicos muertos que dan más vueltas, son los pollos en el tiovivo de ‘La Viña’ vallenata o la reina Isabel de ciudad en ciudad. Hoy los analistas se encargan de discernir el discurso de Petro en la ONU, como el mejor del siglo. Para los contrarios, todo esto lo había dicho Uribe en su lenguaje paisa, incluso Duque también pero a su manera, otros algo más aterrizados advierten que el expresidente Santos lo afirmó de una manera más categórica, pero Petro lo repitió de un contexto más lógico y elemental, incluso más comprensible, con su dosis de regaño y poesía. Vengo de un país de belleza ensangrentada, es casi un oxímoron. Pero la apuesta no consiste en eso, sino que hubiera dicho ‘Fico’ Gutiérrez, Macías, el ingeniero Rodolfo, ahí si estuviéramos alquilando balcones completos.
Quemar la selva amazónica, el pulmón del mundo por cultivar drogas, es una defensa de la vida, pero por la economía que produce el resultado de una guerra perdida en todos sus aspectos, llama la atención. Uno de los expresidentes, Pastrana dijo en twitter que era una vergüenza el discurso de Petro, lástima que nadie recuerda que fue mandatario nacional y está tan quemado como la misma selva. Pocos le paran bolas al antiguo delfín, ni Fajardo que prefiere ballenas.




