Bueno, el solo hecho de que esto lo venga a decir una persona que se cree todavía joven, un Pelao, puede sonar confuso, pero con la verdad no pelea nadie y los hechos en nuestro entorno político han demostrado que la juventud no es sinónimo de cambio, ni de renovación, ni de algo nuevo, ni mejor… Lo ha dejado muy claro el actual Concejo de Valledupar que se renovó en las justas anteriores casi que en un 90% con jóvenes, pelaos, pero que siguieron con las malas prácticas de los anteriores, y aún peores; dejaron dos cosas claras, que el problema no era la edad y que la ciudad es lo último que les importa se puede caer a pedazos, pero ellos de ahí pelaos no van a salir. Sobra aclarar, pero lo haré, la última referencia a pelaos es económica.
Para la alcaldía también se cometió ese error por partida doble y es ahí donde nos vamos a detener.
Después del desastroso gobierno que le siguió al defenestrado ‘Ava’ Carvajal; el del exconcejal, hoy subjudice, al que la casa Gnecco le tiene un particular apodo paseador, aunque no lo van a reconocer en público jamás; y el del camaleónico enemigo de sus electores. Nos impusieron a dos pelaos, el primero fue un cantante adolescente del barrio San Joaquín de Valledupar, un niño portento que tenía a su favor el haber sido el concejal más joven de Colombia, y para nuestra contra el no haber pegado un CD de música vallenata, llegó a su nueva tarima y en vez de cantar, oró y arrasó; y era de esperarse, porque si ese candidato, ya en ese momento disfrazado de biblias y evangelios venía con una bendición política, la de todas las casas, a ‘Tuto’ Uhía no le quedaba más remedio que ser alcalde, ganándole nada menos que al candidato del alcalde de ese momento y que además es primo hermano del actual, Jaime Gonzales Mejía, un personaje que revive cada año y medio buscando un puesto burocrático y siempre se lo dan. Aunque siempre pierde, pero como los gatos siempre cae de pie. Y es que él es Araujo, Gonzales, Castro, Mejía, solo le faltaba el Gnecco que ya le está llegando por adopción según los últimos acontecimientos políticos, y de gratis, para él, porque para la ciudad no, y todo porque la orden fue “Cualquiera menos Ernesto Orozco” le siguen buscando el rival o sea Jaime VA.




