Por Rodolfo Quintero Romero
La interesante controversia que suscitó mi columna ¿Derechos vacunos o derechos humanos?, dio lugar aun ejercicio democrático muy educativo que movilizó a un amplio sector de la ciudadanía. Me alegra que la mayoría de los que se expresaron por las emisoras y las redes sociales entendieron la médula del debate: dónde invertir los recursos públicos.
Los aduladores trataron de ganar indulgencias con el Gobernador presentándome como su enemigo. Nada más ajeno a mi posición. Otros intentaron convertirme en el malqueriente del gremio ganadero, aunque mal podría serlo quién pertenece a una familia con cien años de tradición en esta actividad.




