A pocos días de la posesión del ciudadano estadounidense (tiene doble nacionalidad) Abelardo de la Espriella, como presidente de Colombia, y todavía sin definir si la misma tendrá lugar en el Capitolio Nacional o en una guarnición militar, se han dado a conocer algunos nombres de quienes entrarían a formar parte del gabinete ministerial, entre ellos figura el de vivienda Jaime Andrés Beltrán, un señor que está siendo investigado penal y fiscalmente, por la hasta ahora no esclarecida pérdida de 70 toneladas de material eléctrico, estimados en la friolera de $23.400 millones de pesos, en su paso por la Alcaldía de Bucaramanga. ¿Es esa la muestra del compromiso del nuevo gobierno en su lucha contra la corrupción?
Ha sido nuestra posición, desde cuando fue designada Elvia Milena Sanjuán Dávila, como candidata a la Gobernación del Cesar, evitar nombramientos de personas con investigaciones pendientes, por sus implicaciones jurídicas, pues si bien es cierto, debe presumirse su inocencia hasta que se demuestre su culpabilidad, no es menos cierto, que su gestión, puede verse afectada por los procesos que cursan en su contra, generando un innecesario traspiés administrativo.
En su campaña, “El Tigre” prometió gobernar con “los nunca”, desatendió el consejo de Charles Dickens quien pronunció la famosa frase: “Nunca digas nunca” y dicho y hecho.
