Hace cinco años el presidente Donald Trump se enfrentaba a investigaciones judiciales por presunta interferencia electoral (por tratar de revertir los resultados de la elección que dio como ganador a Biden), retención indebida de documentos clasificados, fraude contable y financiero de la Trump Organization, etc.
Más de 90 cargos, de los cuales fue hallado responsable de 34 cargos de falsificación de registros contables en New York, lo que le valió para pasar a la historia de los EE.UU., como el primer expresidente condenado penalmente. Su defensa ha consistido en considerarse víctima de persecución política. Actualmente es el presidente de los EE.UU.
En Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva fue acusado penalmente por presuntos actos de corrupción relacionados con Petrobras, Odebrecht y lavado de dinero. En el año 2017 fue hallado culpable, hecho que marcó un hito en la historia de ese país, y en el 2021 el Supremo Tribunal Federal anuló las condenas al considerar que se le violó el debido proceso por falta de competencia y por parcialidad política. Fue restituido en sus derechos políticos, y reelegido presidente por tercera vez en el 2022.
En Colombia, Álvaro Uribe Vélez es investigado por presunto soborno simple, soborno a testigos en actuación penal y fraude procesal. Renunció al Senado, para que lo investigara la Fiscalía. Fue hallado culpable en primera instancia de soborno y fraude procesal, y absuelto por el delito de soborno simple, en virtud de la sentencia proferida por la jueza 44 Penal del Circuito.




