Por: Jacobo Solano Cerchiaro
La propuesta que lanzó el Presidente Santos en la cumbre de alcaldes en Cartagena, de quedarse dos años más, no es más que otro atentado a la constitución del 91, aunque seguro será aprobada en el congreso, donde tiene las mayorías de la Unidad Nacional, ya veremos en la Corte constitucional.
Muchos áulicos se adelantaron a decir que es un gran gesto de desprendimiento del Presidente, quien no siente apego al poder y hasta lo han comparado con Benedito XVI, lo que faltaba. Pero hay algo más allá de esta iniciativa que abre el debate de la reelección,la misma planteada días atrás por Piedad Córdoba, revelando mucha sintonía entre Farc y gobierno, un pacto de conveniencias que beneficia a ambos; a las Farc porque se adecúan los tiempos para regresar y hacer política, mientras se mantienen en La Habana degustándolos placeres de la isla, y para Santos, que le quedaríandos años más para firmar la paz y allanarle el camino a Vargas Lleras, su as bajo la manga en una futura elección,además como buen jugador de póker, involucra hábilmente a los alcaldes para que amplíen sus periodos dos años más, ¿a qué alcalde no le suena que le prolonguen su mandato?, eso se llama, yo te doy y tu me das voticos después.





