Nuestro estatuto penal está repleto de conductas que no merecen ser reconocidas como delitos y esta es una de las grandes causas de los problemas que afronta nuestro sistema judicial y nuestro sistema penitenciario, tantas medidas se han experimentado y no ha sido posible llegar a una alternativa para que el aparato judicial en materia penal avance con mayor rapidez sin que el ciudadano vea aplazada sus audiencias una y otra vez.
Constantemente nos quejamos de un fenómeno denominado “vencimiento de términos” situación que se presenta cuando el sistema judicial falla en actuar de manera oportuna y ello implica respetar garantías al procesado y esto no se resuelve nombrando más fiscales ni más jueces generando mayor gasto público, ante esto no se puede postergar la depuración del código penal; los fiscales terminan enloquecidos con tantas audiencias muchas fijadas desde los centros de servicios de los juzgados penales de manera simultánea lo que obliga a funcionarios de la fiscalía escoger a cual asistirán, acá encontramos una de las causas de esos “vencimientos de términos” del que tanto nos quejamos.
Por otro lado, es una medida que contribuye a la descongestión judicial, lógico, si se eliminan algunos delitos ya los despachos judiciales reducirían el número de procesos que deben atender y ello permitirá avanzar en aquellos que aún son de la competencia de la jurisdicción penal y ofrecer pronta respuesta a la sociedad que ruega a gritos justicia oportuna.




