Por: José Romero Churio
Confieso que para escribir sobre el matrimonio entre personas del mismo sexo lo pensé más de dos veces y si me decidí a opinar es porque considero que en el mundo no deberían prohibir los actos que no atentan contra la vida, bienes, derechos y libertades de la humanidad.
Algunos o muchos dirán que la legalización del matrimonio igualitario (como lo denominan ahora) atenta contra la moral y la educaciónde la niñez, ignorando que la inmoralidad y la crianza son relativas, por tal condición lo que es prohibido en algunas partes en otras es permitido.





