Por: José Gregorio Guerrerro
Me arriesgaré e escribir de Gonzalito. Hombre de confianza de López Michelsen; de temperamento árido, pero buen amigo al fin. Me cuenta “Chemita” que el episodio ocurrió hace más de cincuenta años. Gonzalito Cotes se casó con Zoraida Picassa una maña fresca de cualquier mes.
El padrino de la boda fue “Miro” Bolaños. La recepción se llevó a cabo en el barrio La Garita, en casa de la novia. Antes solían casarse bien temprano con el fin de durar más tiempo casados (hoy ocurre todo lo contrario). Gonzalito era un hombre jacarandoso, diría yo que en el caminar el juez de caracteres más mísero lo puede definir a un kilometro de distancia. Ese día vestidos ambos de blanco y ya reunidos en el patio de la casa con invitados exclusivos de los cuatro puntos cardinales de la población se inicia el festejo.




