Por. Marlon Javier Domínguez
Durante los pasados días de Semana Santa tuve la oportunidad de asistir como un feligrés más a las celebraciones propias que conmemoran la Pasión, Muerte y Resurrección de Jesús, ello me permitió acercarme a lo que realmente sienten y experimentan quienes se encuentran del otro lado del púlpito. Les comparto mis subjetivas impresiones y les confieso que me sentiría sobremanera honrado si, por lo menos, son recibidas “con beneficio de inventario”.




