Por: Imelda Daza Cotes
La movilidad social es un fenómeno inherente a toda democracia, se refiere a la posibilidad de mejorar la posición socioeconómica a través del buen desempeño personal. Muchos jóvenes optan por la educación superior para asegurar un futuro estable, otros lo ven además como el camino para lograr ese ascenso en la escala social.
Sin embargo, la realidad muestra que en esta era de neoliberalismo, flexibilidades y precarización laboral son muchos los profesionales recién egresados frustrados por la imposibilidad de lograr el tan ansiado primer empleo, algunos lo logran pero carecen de estabilidad y en muchos casos los salarios no alcanzan siquiera para compensar los enormes gastos que implicó estudiar una carrera universitaria.




