El hombre por naturaleza está inclinado a participar en política, unos se interesan por hacerlo directamente al postularse a un cargo de elección popular y otros, por apoyar a los candidatos inscritos o para seguir la ideología de un partido político en particular. Pero, el común determinador entre los ciudadanos es que están interesados en las decisiones que se toman y repercuten en el territorio nacional.
Ahora bien, los partidos políticos fueron creados para promover la participación de la ciudadanía en la política y agrupar a aquellos que comparten ideales. Sin embargo, se han convertido en un medio para esclavizar a sus militantes porque con el fin de fidelizar los votos, se encuentran regidos por reglas como la prohibición de doble militancia, establecida en la Ley Estatutaria 1475 de 2011.
La mencionada prohibición consiste en que una persona no puede pertenecer simultáneamente a dos partidos o movimientos políticos, lo que implica que deben votar por candidatos pertenecientes al grupo político o movimiento al que pertenecen, si los hubiere, de lo contrario serán sancionados dependiendo a lo establecido en los estatutos de su partido.




