La investigación que divulgamos la semana anterior sobre los hilos que conectan al director seccional de Fiscalía del Cesar, Ronald Calderón, ha causado varias reacciones y no reacciones que generan inquietudes por todo lo que ronda este tema. En primer lugar, el desinterés de los medios regionales sobre un tema tan delicado es preocupante, ya que lo que se está exigiendo es claridad y garantías de un funcionario que tiene en sus manos muchas investigaciones que son muy importantes para que la justicia prevalezca en el Cesar.
No entiendo por qué a medios importantes de la ciudad les pareció intrascendente el tema, lo que me genera algunas preguntas: ¿será por miedo? ¿será por conflicto de interés, ya que se toca el Clan Gnecco-Cuello, que es el que regula los planes de medios de alcaldía y Gobernación del Cesar, de los cuales viven muchos medios y periodistas de la ciudad? ¿O será por celos periodísticos?
Pero lo que hay que destacar, por lo menos, es que apareció un bufón con corbata a defender al fiscal Calderón; se trata del abogado sincelejano Hugo Mendoza, que a través de una columna descalificó nuestra labor periodística y deja entrever que el periodismo debe continuar arrodillado a los clanes que dominan el Cesar.




