Francia Márquez enriqueció el debate electoral pasando de discusiones bizantinas, tediosas, adjetivos ofensivos, lenguaje circense y frases de cajón, a asuntos del orden gramatical, raizal y lingüístico, y a temas tabú como el racismo, temerosos de asumir, pero racistas a morir, en contraste con aquellas expresiones de “atenidos y vagos”, usuales en el lenguaje despectivo de la canciller Marta Lucía Ramírez y la senadora María Fernanda Cabal.
Igual, el actual debate electoral desnuda a la mítica figura del inmolado ministro de justicia, Rodrigo Lara Bonilla, valiente para enfrentar las mafias, pero cobarde para responder como padre de la fórmula vicepresidencial de ‘Fico’ Gutiérrez, al no darle su apellido al médico especialista en cirugía de tórax, exalcalde de Neiva y profesor universitario, Rodrigo Lara Sánchez, historia documentada hace algún tiempo por Los Informantes, pero viralizada ahora para conmover en un momento preelectoral, explotar el sentimiento y atraer votos, sin que se ruborice la memoria de un héroe solitario, pero vulnerable y con defectos como humano, en una época tenebrosa signada por la degradación humana y marcada por la catástrofe del narcotráfico.
La expresión “mayoras” es correcto como lengua nativa que hace parte de las variantes dialécticas y lenguaje incluyente, sin limitantes de la Real Academia Española. Lo que sí es incorrecto y despreciable es el verbo “querí”, acotó el Licenciado en Lengua, Rafael Medina.




