Los titulares de los medios de comunicación, su examen y debate por las redes sociales y por los columnistas de opinión suelen dar calificativos sonoros y mediáticos que sobreexponen la claridad y precisión de lo que se pretende divulgar o informar. El ´cartel de la toga` es una frase dolorosa y patética para la rama judicial del poder público.
No hubo ni hay tal cartel. Solo muy pocos ex magistrados de la Corte Suprema de Justicia integrantes de la sala de casación penal (Gustavo Malo Fernández, José Leónidas Bustos Martínez) y de la laboral (caso de Francisco Ricaurte Gómez y de Camilo Tarquino Gallego) quienes han sido investigados por unos puntuales comportamientos delictuales. Y cada uno está respondiendo por sus propias conductas.
Por su parte Luis Gustavo Moreno Rivera en el año 2016 ocupó en la Fiscalía General de la Nación el cargo de fiscal delegado ante el Tribunal Superior de Distrito Judicial de Bogotá, asignado a la Dirección de la Fiscalía Nacional Especializada contra la Corrupción. Fue investigado y sentenciado por los delitos de concusión y utilización indebida de información privilegiada en el contexto de los hechos relacionados con unas investigaciones penales.




