El anuncio de un acuerdo de cese del fuego bilateral con el Eln y otros cuatro grupos criminales es prueba inequívoca de chambonería. Pero amerita unas reflexiones adicionales.
Demuestra que Petro no tiene problema en mentir. El acuerdo anunciado no existía no solo con el Eln sino tampoco con las organizaciones criminales que Petro denominó “AGC y las Autodefensas de la Sierra Nevada”.
Demuestra la debilidad de la Fuerza Pública. No fue consultada previamente y se enteró de la decisión de Petro por el trino. El MinDefensa no cumple su función de articulación y comunicación con Casa de Nariño. Es claro que a Petro no le importa ni la experiencia ni la opinión de los uniformados ni sus reflexiones estratégicas. Y los mandos son tan débiles que no pasa absolutamente nada con que se les ignore.




