Los habitantes de los departamentos y los municipios de nuestra república saldrán ganadores si el modelo centralista y de presidencialismo concentrador de poderes que tiene la carta política vigente deja el paso a la descentralización del poder político.
Esto quiere decir que los habitantes de las regiones periféricas de nuestra república serán ganadores si el centralismo deja de existir y da paso a la autonomía política de las regiones. ¿Por qué resultarán ganadores? Simple y claro, los departamentos y municipios recuperarán la propiedad de los bienes que tenían los Estados Federales antes de expedirse la Constitución Política de 1886.
Esta es la primera ganancia, porque en la carta política de 1886 se produjo una gran expropiación de parte del poder central a los Estados Federales. Se les expropiaron sus propiedades, sin que se les indemnizara por esta pérdida de propiedad. Se les expropió; mejor, se nos expropiaron nuestras riquezas mediante la expedición de una constitución política autoritaria y mediante procedimiento autoritario de una asamblea de delegatarios, inconsulta.




