Lo que no se utiliza se atrofia, hasta la mente que no descansa ni en las más profundas etapas oníricas; sin mente la vida no es posible, una persona con alzhéimer está muerta. Sin debate, sin dialéctica somos cuerpos inertes, las heridas de la mente crecerán y las excretas reprimidas explotarán como ocurrió en la Francia de Luis XVI, hechos no deseados.
El lenguaje y la capacidad de discernir son el arma más poderosa de la humanidad y lo ideal es que construya. Todo debe cuestionarse y dudar de todo, así lo creía el apóstol Tomás.
Un principio fundamental en el desarrollo de la ciencia es la duda; no debemos creer en nada de lo que nos digan y solo en la mitad de lo que veamos; esa es la duda metódica; la vida no es una sola ecuación, es un conjunto de ellas y se le puede abordar desde diferentes maneras, no existen verdades absolutas, la teoría de la relatividad es eso.




