Lo que viene pasando en Colombia en momentos en que el país completo está en ascuas por la suerte que correrá la reforma a la salud del gobierno Petro, es realmente increíble.
Un sistema que efectivamente debe mejorarse pero que es reconocido internacionalmente como uno de los mejores y que hoy aduce una cobertura del 99%, no puede botarse a la basura de la noche a la mañana. Con la izquierda siempre pasa lo mismo: se crean obligaciones cada vez más onerosas a cargo del estado y jamás, jamás, se generan los mecanismos para hacer sostenible en el tiempo la financiación de estas.
La izquierda también es experta en quitarle protagonismo al sector privado y en vez de proponer cómo mejorar el rol que cumplen las EPS, quiere desaparecerlas, desde agosto del 2022 las ha satanizado.




