En los inicios del año 1957, Orlando Nola Maestre, un cantautor nacido en Los venados y crecido musicalmente en Caracolicito, ambos pueblos son corregimientos de Valledupar, andaba con una guitarra acompañando a los Hermanos Jiménez, de Pueblo Bello, quienes tenían un conjunto de cuerdas que serenateaba y alegraba en los pueblos y veredas de la región.
Valencia de Jesús estaba de fiesta y allí coincidieron estos en una parranda con un joven acordeonero que asombraba con su nota alegre y dulzona y por las originales melodías que tenían sus cantos, ocurrentes y llenos de gracia y sentimiento; se llamaba Calixto Ochoa, hermano menor de Juan y Rafael, reconocidos músicos del patio Valenciano.
Una mutua admiración entre Nola y Calixto los llevó a planear un viaje a Barranquilla en busca de las grabaciones que les permitieran darse a conocer más allá de la comarca provinciana. Solo tenían que salvar un pequeño obstáculo: plata para los pasajes. Pues después de la fiesta queda el bolsillo liviano.




